La ruptura del atronador silencio de los medios hacia Izquierda Unida.
Durante años en EUPV hemos sufrido un tremendo bloqueo informativo en los medios de comunicación, que siempre han preferido jugar a la alternancia de un bipartidismo ramplón, -ahora tú y ahora yo-, que ha conducido a nuestro país a una democracia de ínfima calidad. Los grupos editoriales y audiovisuales responden a una matriz accionarial y corporativa que debe conjugar el entretenimiento como narcótico y los intereses empresariales. Queda como resquicio los periodistas. Sometidos a un deterioro de sus condiciones laborales constante, en los años de la crisis han mantenido una gran tensión con las líneas editoriales y un proceso de destrucción de puestos de trabajo. Han tenido que informar de despidos colectivos, cuando se llevaban a cabo en sus propias empresas. Algunos periodistas, tenaces, han intentado mantener la objetividad, acreditar la fuente y resaltar el trabajo de EUPV que se ha desgastado en una refriega contra la corrupción, a la que otros se apuntaban cuando el trabajo ya estaba hecho. A esos periodistas que nos han dado cobertura sigilosa les agradezco su profesionalidad y su capacidad de gestionar riesgos.
Atrapada en ese silencio y en la soledad ha estado la diputada provincial de EUPV y concejal de Catarroja Rosa Pérez Garijo, cuya labor de oposición es un ejemplo de rigor técnico, contundencia expositiva y dedicación a la tarea de control. Si hay una estructura política ausente de verdadera labor de oposición esa es la Diputación Provincial de Valencia. Un cacique dichararecho, orgulloso de su populismo ramplón, ha mantenido a raya a los grupos políticos, a base de acogotar a los diputados, alcaldes y concejales propios y extraños y sólo la diputada Rosa Pérez ha luchado hasta quedar exhausta después de cuatro años de combate.
Confieso que he recibido en una ocasión la presión del entorno de Rus, a través de la diputada de Cultura, la popular Maria Jesús Puchalt, en estos terribles años, para que la diputada de EUPV "moderara su ímpetu". No he considerado en su momento oportuno decirle nada al respecto. No se admiten presiones. Quizás si le hubiera hablado estaría dando pábulo a la pretensión del PP, para que se callara y Rosa hubiera podido procesar que le estaba mandando un mensaje subliminal de atenuar su pegada dialéctica. Y como iba a hacer eso, si la energía que desprende es una de sus virtudes políticas.
Esta labor de oposición sin fisuras hizo a Rosa Pérez merecedora de que alguien la hiciera receptora de unas grabaciones que puso en conocimiento de la fiscalía. Quien lo hizo sabía que con la diputada de Izquierda Unida no habría componenda posible. El acceso a esas grabaciones es el resultado de años de trabajo. Ha soportado hasta el registro de su despacho en la diputación a manos de la Popular Carlota Navarro, pendiente de resolución judicial por presunto delito de allanamiento. Esta noche Ignacio Blanco en la Sexta noche hablará de todos estos asuntos y ella sabe que es bueno para nuestra organización que sea nuestro candidato autonómico quien acceda a esa exposición mediática pero lo verá contenta, con la satisfacción de haber logrado contribuir a la apertura del quicio audiovisual para EUPV.
Roberto Lisart es militante en el colectivo de Segorbe y Coordinador del Área de Cultura de EUPV.
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